Llevaba tiempo necesitando un cambio.

Hace casi exactamente siete años abrí mi primer blog, Ahora soy Mamá, con el que he caminado de la mano durante mucho tiempo. Pero necesitaba un espacio más grande, por eso decidí dar el salto a este nuevo proyecto llamado Estación Bambalina.

El proceso de naming ha sido toda una aventura. En su día no le di muchas vueltas; «algo evidente y fácil de escribir», pensé. Así surgió Ahora soy mamá. Pero esta vez quería algo diferente, con más personalidad.
Durante la búsqueda del nuevo nombre, había vuelto a mis clases de teatro, una de mis grandes aficiones, y por eso la palabra Bambalina me resonó enseguida. Su musicalidad y la relación con el teatro encajaban perfectamente conmigo. Pero Bambalina a secas no estaba libre en las redes, así que tenía que completarlo con algo… De modo que otra vez a pensar.

Un día, charlando con Laura de La chimenea de las hadas, apareció la palabra Estación y de pronto todo encajó. Era el complemento perfecto, todo un universo alrededor y, además, Estación es una palabra muy versátil y que alberga diversos significados. De modo que así se quedó: Estación Bambalina, mi nuevo nombre, mi nuevo yo.

Lo cierto es que el cambio se retrasó tanto que, paradójicamente, casi coincidió con mi tercera maternidad, pero supongo que a veces las cosas surgen así y hay que seguir adelante. He dudado mucho si cambiarme o no, porque después de tanto tiempo me sentía muy identificada siendo Ahora soy mamá, pero algo en mi interior me decía que había llegado el momento de evolucionar, de ampliar la mirada.

No sé qué pasará ahora, pero… ¡despegamos! ¿Te vienes?

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