Ayer estuvimos de visita en la Escuela Waldorf de Aravaca, en Madrid. He leído y he escuchado opiniones sobre esta escuela y su pedagogía, pero nada como conocerla de cerca para hacernos una idea más fiable.

La verdad es que iba con cierto reparo, pues había oído que son algo «místicos». Sin embargo salí con una idea totalmente diferente (al menos en este caso concreto).

La charla comenzó sobre la historia de los colegios Waldorf y lo extendidos que están en otros países. En España todavía son una minoría, pero forman parte de un grupo bastante grande.

La pedagogía se basa en una educación integral. Cuerpo, alma y mente.

Infantil

En infantil la base fundamental es el juego libre. Nada de juego dirigido, o juego intervenido, ni juegos con una finalidad didáctica. El juego libre se considera el mayor reto para un niño, pues él solo es quien, a partir de sí mismo, crea, imagina y construye (muchísimo más que si lo sentáramos a rellenar fichas).

De ahí que los materiales y los juguetes sean lo menos elaborados posible. De este modo, se multiplican las posibilidades y se potencia la percepción a través de los sentidos. Los juguetes demasiado acabados limitan la imaginación y enseguida se convierten en algo aburrido. Por eso el niño quiere más y más, porque al dárselo todo hecho nunca consigue satisfacer su verdadera necesidad y pierde esa capacidad innata de descubrir y aprender a través de la experimentación.

Una infancia sin prisas

Todos los días, antes de terminar, se les cuenta algún cuento. Suelen repetir el mismo durante varios días o semanas y así, los niños, lo interiorizan de forma natural.

Son bastante claros en cuanto a la ausencia de tecnología. Si en el colegio pretenden hacer énfasis en el juego libre y después en casa los niños se atiborran de televisión, todo el trabajo hecho pierde sentido pues es imposible competir con eso. La diferencia es que lo primero favorece la imaginación y el desarrollo mental y lo segundo no deja espacio para el imaginario personal de cada uno.

A veces pensamos que tenemos que estimular a los niños con actividades y juegos y parques de atracciones y entretenimiento, cuando lo único que realmente necesitan es un espacio natural y saludable donde moverse libremente.

Otra de las cosas que me gusta de las escuelas libres es que las edades están mezcladas. En infantil, los grupos se forman con niños de tres a seis años. Los pequeños aprenden imitando a los mayores y éstos adoptan diferente roles según van creciendo.

Pero de las cosas que suele llamar más la atención, es que los niños no aprenden a leer ni a escribir durante este periodo. Consideran que la fase natural de aprendizaje se basa en explorar y experimentar en primer lugar y, una vez hecho esto, en sentarse y pasar al conocimiento abstracto.

Primaria

De los seis a los doce años, los niños tienen el mismo tutor. Las clases teóricas se dan durante las dos primeras horas de la mañana y se trabaja el mismo bloque durante un cierto periodo de tiempo. Por ejemplo, geografía durante un mes. Es una forma práctica de asentar conocimientos.

Se distinguen por la ausencia de libros y la práctica de oficios como carpintería, alfarería, costura y todo lo relacionado con la artesanía y el trabajo con las manos.

El curso escolar y la alimentación se rigen por las estaciones del año (otoño, Navidad, Pascua, primavera…), se realza la importancia del contacto con la naturaleza y huyen de sobreestímulos tecnológicos y, desde luego, que el trabajo en casa ha de seguir la misma línea. Si no, será una inversión perdida.

En líneas generales nos ha gustado mucho, aunque nos pilla bastante retirado y seguramente no sea una opción, pero nunca viene mal conocer otras alternativas.

¿Qué os parece? ¿No creéis que la educación actual debería tomar algunas de estas ideas como pautas?

¡Feliz martes!

14 Comentarios

  1. Ariana

    La educación libre, lenta y respetuosa con el niño es sin duda, a mi ver, la mejor opción para conseguir un futuro mejor…
    En Cataluña ya se esta consiguiendo este tipo de educación en varias escuelas publicas, o, al menos lo están intentando.
    Cuando los padres acudimos a las jornadas de puertas abiertas tendríamos q tener un poco de idea y haber investigado un poquito antes de escoger una escuela únicamente por cercanía al hogar (cosa que también es importante), la linea pedagógica que impartan es mucho mas importante para tener niños felices y mas motivados para el estudio en el futuro…
    Mi hija empezara P3 el próximo curso y espero que las cosas cambien con respecto a cuando yo estudié…

  2. Te soy sincera, nunca había pido hablar de ellos, pero leyendo tu post me he dado cuenta de una cosa, aquí en Italia, en concreto en la zona donde vivo, en infantil Toooodos los colegios siguen esa misma metodología, ya sean públicos o privados: niños mezclados de 3 a 6 y nada de imponerles saber leer o escribir! Su jornada esta dedicada de lleno a jugar, pintar, saltar, cantar,…y sí q he podido comprobar como compañeros de clase mayores q mi hijo se ocupaban de él para ayudarle a ponerse el abrigo y el gorro…veremos dentro de un par de años sí Jacobo tambien hace lo propio con los peques de 3 años, jejeje!
    Tampoco aquí he oído hablar de este método por lo cual creo q será casualidad y simplemente comparten un aspecto en su enseñanza…
    Un besito

  3. Bonjour,
    Aquí en Francia también siguen esa línea de educación y la verdad es que a nosotros nos encanta.
    Seguramente luego habrá algo que no nos convenza, pero por el momento la peque lo disfruta mucho y nosotros también.
    Un abrazo,
    Noelia

  4. El sistema de enseñanza me parece genial pero los precios de estas escuelas se escapan bastante al de cualquier familia normalita. Ya podría pasar como comenta La casita del lago y que aquí en España todos siguiesen ese tipo de metodología.

  5. MARÍA

    Pikler, Montessori, R. Wild… Desde que nació mi pequeño he recorrido varios autores y referencias pero los centros que trabajan desde el respeto a los niños se escapan de mi poder adquisitivo. He encontrado un centro público con un proyecto educativo interesante, no es el ideal pero sueñan con serlo.
    Espero que las nuevas hornandas de educadores sean más conscientes y consecuentes al igual que, poco a poco, conozco a más padres. Gracias por compartir este tipo de información en blogs de maternidad que mayoritariamente se preocupan más de asuntos “cosméticos”.
    Recomiendo ver el documental “La educación prohibida”

  6. Elsa

    Yo llevo a mis hijos a este colegio y solo puedo decir que ellos están felices y yo también.
    Creo que el mensaje final que dices es clave: la educación como diríamos “convencional” debería al menos mirar a estas otras educaciones “alternativas” y comprobar sus resultados y efectos en los niños para poder adoptar aquellas pautas que sean más positivas en todos los sentidos.

  7. Pues yo soy optimista y pienso que sí Ariana, que las cosas cambian despacio pero cambian. Poco a poco se escuchan más iniciativas de este tipo. Para mí lo ideal sería un cole así al que además pudiéramos ir andando!

  8. Pues precisamente en Italia y en Francia creo que hay muchos colegios Waldorf. Y, aunque no sea el caso, supongo que si hay muchos, muchos otros tendrán la misma mentalidad. Me parece una suerte!!

  9. Sí, en Francia creo que siguen mucho esa línea (¿por qué aquí siempre vamos tan atrasados?) y seguramente el colegio perfecto es difícil de encontrar, pero tenéis mucho camino ganado!

  10. ¡¡Totalmente de acuerdo!! En realidad habría que adoptar lo mejor de cada pedagogía y hacer una educación pública respetuosa, libre y de calidad.

  11. Me encantó ese documental, María. En él se ven clarísimos los grandes fallos de la educación actual.
    Pero más que los educadores, creo que lo que ha de cambiar es el sistema, las bases, los pilares que sustentan la educación de nuestro país. Y, como comentaba un poco más arriba, lo que deberían hacer es coger lo mejor de cada pedagogía y resolver una escuela pública respetuosa y de calidad.

  12. Creo que todas las personas que conozco que llevan a sus hijos a escuelas libres o con una pedagogía concienciada y respetuosa con las verdaderas necesidades de los niños se sienten muy satisfechas.
    Es lo que tú dices Elsa, que deberían observar los resultados y adoptar todo lo bueno que tienen.

  13. Laura

    Tengo un hijo de casi 11 años y empecé a conocer la filosofía Waldorf cuando era pequeño. Vivo en Italia, prov. de Varese, mi hijo fue a una escuela materna comunal, en esta ciudad hay 3, una de ellas separa las salitas por edad, yo lo mandé a una donde las clases estaban integradas por niños de 3 a 6 años, fue el consejo de una maestra del nido. Creo que fue solo a jugar durante esos 3 años, apenas salió sabiendo escribir su nombre, pero en el verano antes de empezar la primaria él solo aprendió a leer, enseguida lo hizo de corrido y a los dos meses de haber aprendido le ponía voces distintas a los personajes de las historias. Cuando quise inscribirlo a una escuela Waldorf fue imposible, porque tenía que mudarme a Varese para que lo pudieran recoger en auto o autobus para asistir a una escuela de Suiza, que es la más cerca, o bien mudarme a Milán provincia. Me preguntaron por qué no lo mandé desde el nido Waldorf, porque insertarlo a los casi 6 años era difícil, además como es de diciembre me aconsejaron hacerlo esperar un año para que alcanzara la madurez. Ellos hablan de ciclos de 7 años. En fin, la filosofía me parece excelente, mi hijo ha crecido con juguetes que le hacía en casa copiándolos de un catálogo alemán, nada o casi nada de tv y he tratado de darle todas las explicaciones de manera práctica. En Italia no es tan difundida la filosofía Waldorf, no encontré nunca una maestra que la conociera, tampoco hay tantas escuelas, digamos que las Montessori gozan de buena fama y se “conocen” más. Disculpen el atraso de mi post.

  14. Marcela

    Hola! Yo estudié en una escuela Waldorf en Cali, Colombia. Es cierto que la pedagogía está bastante extendida por el mundo!
    Hace ya 13 años que me gradué y debo decir que los años que pasé en mi colegio fueron los más felices de mi vida! La educación se enfoca en formar seres integrales. Igual aprendes a ordeñar una vaca, sembrar un tomate o tallar una piedra, junto con la historia y las matemåticas. La formación artística que recibí: pintura, escultura, modelado y muchos oficios más, me ha servido muchísimo ahora para mi trabajo profesional (soy Directora de Arte en cine y tv).
    Estoy embarazada de 8 meses y seguro desde el preescolar mi hija irá a una escuela Waldorf. Aunque quede lejos (yo vivía a 1 hora en bus de mi colegio), o aunque sea cara (tuve que pasar varios años becada porque mi familia no tenía cómo pagar mi matrícula y la de mi hemana). Recomiendo esta metodología plenamente, es un lindo regalo que le podemos hacer a nuestros hijos!

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